De un sueño de niña a un negocio imparable

Cybelleza no nació como una empresa: nació como el sueño de una niña de 12 años. Después de asistir a un matrimonio en Santiago y descubrir los lentes de contacto cosméticos, Constanza empezó a traerlos por encargo a su comuna. Sus clientas le pagaban el 50% por adelantado, ella encargaba el producto con ese dinero, y el negocio creció boca a boca en Facebook, la única forma de generar confianza cuando, como ella dice, “¿quién iba a confiar en una niña de 12 años?”.

El negocio nunca se detuvo. Constanza lo sostuvo mientras estudiaba Relaciones Públicas (pagó su propia carrera con las ganancias del emprendimiento) y mientras trabajaba como relacionadora pública. Pero en 2020 un video se hizo viral en TikTok, y las órdenes que hasta entonces manejaba desde su casa se volvieron imposibles de sostener de forma informal: “Ahí inmediatamente me di cuenta: no puedo seguir tomando los pedidos así en la casa. Hay que hacerlo más profesional.”

Había también una motivación más personal detrás de esa decisión. Constanza es madre soltera y quería construir un trabajo que le permitiera estar presente con su hijo: “Yo dije: no, yo no quiero esto para mi hijo.” Escalar el negocio era, entre otras cosas, la forma de lograr esa flexibilidad.

El desafío era doble: profesionalizar una operación nacida 100% en redes sociales, y hacerlo sin depender de programadores ni equipos técnicos, algo que Constanza, como fundadora solitaria y madre de un hijo pequeño, no podía costear ni gestionar.

Cómo Jumpseller le dio alas al sueño

Constanza encontró Jumpseller en 2020, buscando un proveedor de sitio web simple de usar y sin necesitar conocimientos técnicos. Le tomó tres días armar su primera tienda: “Encontré a Jumpseller como el más amigable, se podía decir. Yo no quería contratar a alguien, quería hacerlo yo.”

Con el impulso de la pandemia y el respaldo de un finiquito que recibió al renunciar a su trabajo, dio un paso más audaz: crear su propia marca de lentes de contacto, la primera marca registrada de lentes de contacto cosméticos en Chile. No tenía fe en que funcionaría. Funcionó: a los cinco minutos de lanzar el sitio junto con la marca propia, cayó la primera venta.

Desde ahí, Jumpseller acompañó cada etapa del crecimiento:

Hoy, lo que empezó como un proyecto de una sola persona es un equipo de cuatro personas con cinco puntos de venta en Chile.

El día que llegaron a las 10.000 órdenes

Cuando Cybelleza superó las 10.000 órdenes con Jumpseller y recibió el premio físico, la cifra se sintió real de una forma distinta a cualquier reporte o dashboard:

“La verdad es que uno no se da cuenta hasta que recibes algo físico. Cuando vi las 10.000, fue como guau, ¡qué locura la verdad!”

Lo celebró con su familia y su hijo, y esa misma noche hizo un live en TikTok para agradecer a la comunidad que la acompañó desde el principio, la misma comunidad que, doce años atrás, dejaba los primeros comentarios de confianza en Facebook.

Los números detrás del crecimiento

Lo que viene para Cybelleza

Cybelleza no se detiene en los lentes de contacto. Este año, Constanza lanza una línea propia de ropa (poleras y polerones), impulsada por la demanda de sus clientas por merchandising de la marca, y ha comenzado alianzas comerciales, como con Integra Aquí, una empresa de tecnología médica estética, para vender productos de otras marcas a través de su plataforma.

“Siempre es como agradecer a la gente. Eso es algo muy importante para mí.”


“Puedo resumir lo que significó Jumpseller en este camino en una palabra: simplificar la vida.” Constanza Ivelic Godoy, fundadora de Cybelleza

¿y tú? ¿Estás listo para crear tu tienda hoy mismo?..